Educación financiera, emprendimientos Carlos Jurado Peralta

¿Estatus o seguridad económica?

El deseo de ascender socialmente y disfrutar de las cosas buenas de la vida son dos de las motivaciones más poderosas que tiene el ser humano para enfrentar desafíos, sacrificios e incertidumbre; son deseos que considero sanos pero que muchas veces se llevan a extremos, sobre todo cuando no se dispone de valores trascendentes; en tal virtud hay muchas personas que trabajan incansablemente pero no controlan sus finanzas y contraen deudas que las mantienen permanentemente esclavizadas, de tal modo que no pueden disfrutar ni siquiera de tiempo a discreción, peor de su familia o de las cosas por las que empezó todo; la educación financiera es primordial para proyectar una vida con la menor cantidad de sobresaltos posibles, pues el futuro nadie conoce, y en ese sentido lo correcto es administrar prudentemente el dinero.

Educación financiera, emprendimientos Carlos Jurado PeraltaMe llama la antención el afán de muchos nuevos profesionales o ejecutivos recién ascendidos por pretender “llegar”, “parecer”, “destacarse” y demás manifestaciones de inmadurez emocional que implican un proceso de hipoteca de sus mejores años de desempeño por nada o casi nada, en otras palabras, su exposición ante el resto de la sociedad por medio de membresías a clubes exclusivos, autos importados costosos o bienes raíces en ciudadelas privadas todo pagado a crédito conlleva a desgastarse innecesariamente, pues si en medio de esos años pierden sus trabajos ¿qué va a suceder con sus familias? ¿y con ellos?…

Si se da preeminencia al estatus en vez de buscar seguridad económica los resultados pueden ser catastróficos; todo profesional o funcionario recién ascendido o en crecimiento debe recordar que al estar en relación de dependencia su estabilidad económica es vulnerable, por tanto, debe buscar tener seguridad económica por medio del ahorro, emprendimientos que no impliquen gran cantidad de riesgo en dinero, administración sabia y prudente; caso contrario lo que disfrutará en el corto plazo se diluirá en el tiempo.

Los lujos inmediatos son autogratificaciones caras, pero una buena vida con lujos incluídos es el resultado de años de planificación, control de gastos, inversiones inteligentes y sensatez.