Romper paradigmas

Emprender no requiere inversiones millonarias

 

Si tomamos la premisa de la sobreoferta de todo es por ese motivo que no se requiere de capital.

Emprender en el siglo 21

Emprender en el siglo 21

Aunque muchos digan que no, hoy existe sobreoferta de todo, ya sean productos o servicios, lo que no hay, lamentablemente, son muchos canales de distribución, es decir, los espacios que permiten llegar al consumidor final dichos productos o servicios de manera fluída, además, hay muy poca gente que quiera tecnificarse en ventas, por considerarla una profesión de segunda categoría, lo que es un error, no obstante todo lo citado, este escenario implica una gran oportunidad para los empresarios nóveles, sobre todo si entienden algo de tecnología, ¡nunca en la Historia hubo tantas posibilidades de hacer negocios y de ganar dinero como hoy!, lo que sucede es que se considera que el emprendimiento implica disponer de productos o servicios jamás antes vistos o excepcionales, lo que no necesariamente es cierto. Las empresas que lideran hoy el mundo de los negocios jamás inventaron nada, sino que acoplaron lo existente llevándolo al siguiente nivel.

Para empezar, los emprendedores deben ser fundamentalmente grandes comunicadores, grandes vendedores, y si no tienen estos atributos son o bien inventores o técnicos o administradores pero no emprendedores, y si tomamos la premisa de la sobreoferta de todo es por ese motivo que no se requiere de capital, apenas una laptop y conexión a internet, con eso se enlaza con el mundo porque miles de proveedores necesitan colocar sus productos o servicios y para eso requieren de empresarios distribuidores. Una vez más, ahí está la gran oportunidad, hasta hace poco tiempo para tener la distribución de algo se requería de muchas cosas.

En medio de todo este contexto el emprendedor debe invertir y arriesgar su dinero y estar dispuesto a perderlo o pasar un largo tiempo sin ganar o inclusive sin cobrar, eso es lo que diferencia a los emprendedores de verdad.

¿Cuánto invertir en emprender?, bueno, para los jóvenes que no lo han hecho sugiero que empiecen distribuyendo algo, eso les dará experiencia y ganancias, luego pueden ascender en el mundo de los negocios porque generarán confianza y credibilidad; para los que tienen trabajo recomiendo que empiecen mientras tienen un ingreso seguro, ahí la probabilidad de éxito es más alta, pero en cualquier caso deben entender que ser emprendedor requiere de tiempo, paciencia, mucha determinación y largo plazo, ahí están los verdaderos resultados, no antes.

Múltiples fuentes de ingresos con internet

La teoría de las múltiples fuentes de ingresos.

Las múltiples fuentes de ingresos serían reales en función del abaratamiento o democratización de la tecnología de consumo masivo.

Se pueden hacer negocios desde el sofá.

Se pueden hacer negocios desde el sofá.

Hace varios años leí sobre esta teoría, ahí su autor anticipaba sobre lo que sería en un futuro no muy lejano “múltiples fuentes de ingresos“, para cuando publicó su teoría esta opción estaba circunscrita a personas que habían logrado cierto nivel de estructura financiera que les permitía arriesgarse para generar ingresos sin mucho que perder, o si perdían dinero no los arruinaría, en otras palabras, era una alternativa que únicamente podía ser aprovechada por gente adinerada o al menos con una sólida posición financiera.

Si mal no recuerdo, en 2005 ó 2006 cuando leí el libro en mención, las múltiples fuentes de ingresos serían reales en función del abaratamiento o democratización de la tecnología de consumo masivo, en este caso internet, que en países como los nuestros, carecía de gran penetración.

El hallazgo que sube las apuestas en la industria es la irrupción de los dispositivos móviles inteligentes que reinventarían todo, así, se abrirían posibilidades ilimitadas a quienes quisieran trabajar para disponer de “múltiples fuentes de ingresos”.

Veamos rápidamente por qué hoy es más sencillo generar múltiples fuentes de ingresos que antes:

1.- Cada vez hay más oferta de todo, así, solo se necesitan más vendedores.

La tecnología acerca la oferta y demanda a niveles inesperados, en otras palabras, si antes el secreto mejor guardado era una fuente de suministros, ahora eso es transparente, de manera que cualquiera puede acceder a cualquier oferta de cualquier parte del mundo en un pestañeo, por lo tanto, el secretismo no es una ventaja competitiva, hoy todo se sabe tarde o temprano porque esa es la razón de ser de internet.

En este estadio lo que se estila es aprovechar la cada vez mayor mano de obra joven, calificada y desocupada para involucrarla en actividades de negocios, de este modo, estimulándolos con buenas comisiones o con atractivos planes de compensación se podrá disponer de un ejército de gente motivada y ambiciosa, con quienes se llegará lejos y se cubrirá rápidamente el mercado. En este contexto la relación de negocios con la red de asociados independientes es “asociados de negocios”.

2.- La tecnología.

Cada día el costo de la tecnología baja, así se torna más accesible y todos ganamos, la clave está en permanecer actualizado porque un desenfoque costará, posiblemente, la pérdida de mercados ganados a pulso. La tecnología no hace las cosas más fáciles sino posibles, antes de ella eran imposibles, sencillamente.

3.- Operatividad a control remoto.

Tú puedes manejar varios negocios a control remoto, sobre todo si vendes por internet, los clientes se encargan de hacerte llegar, en algunos casos, tus comisiones a tu cuenta de PayPal o a tu banco en tiempo real, ya no tienes ni siquiera que cobrar.

4.- La acción pasa lejos del alcance del generador de la misma.

Con internet puedes crear campañas de ventas en sitios distantes geográficamente pero cercanos por medio de la tecnología, así, puedes organizar charlas o vender lo que sea en países donde no estás presente físicamente. El concepto de exportación – importación – distribución – mayorista – minorista – público, pasó a la historia.

5.- Bajo riesgo en invertir.

Los riesgos son bajos en internet, por eso hay mucha competencia, ahí la ventaja competitiva es el conocimiento, y luego el dinero.

6.- Hay literatura que extrapola antecedentes.

La ayuda que puedes encontrar en internet relacionada con tu negocio o con lo que pienses hacer es abrumadora, pero, si intentas algo que jamás fue hecho estás a las puertas de hacer mucho dinero o de estrellarte pero aprender.

7.- Tiempo para nosotros.

Esta es la joya de la corona de todo emprendedor, el tiempo, con internet puedes alcanzar tiempo para ti porque la eficiencia que genera la misma tecnología lo permitirá casi por descontado, dependerá de ti aprovecharla al máximo. Disciplina y enfoque son dos palabras clave fundamentales.

8.- Enfoque en disciplina y eficiencia.

Puedes tener las mejores ideas e inclusive todo el dinero del mundo pero si no tienes disciplina ni constancia no lograrás mucho.

9.- No habrá más opciones.

En efecto, no habrá alternativas de negocios que no usen la tecnología y los canales de comercialización mencionados como redes de mercadeo por multinivel, afiliados por internet, drop shipping, etc.; si piensas emprender y no tomas en cuenta la tecnología es como si pensaras hacer una radiografía a un tomate.

Con internet puedes disponer de la venta de camisas, asesorías, flores, seguros y un larguísimo etcétera, todo dependerá de tu entrenamiento inicial y que deberás mantenerlo, allí podrás poner en piloto automático todo lo que se te ocurra vender, no será fácil ni rápido pero valdrá la pena porque te tendrá activo y llevará tu creatividad a niveles que seguramente ni tú mismo te imaginabas. Intenta hacer negocios por internet, formalmente.

Negocios por internet con Carlos Jurado Peralta

Internet, negocios y libertad financiera.

Desde hace algunos años se escucha con frecuencia el término “libertad financiera”, que es la capacidad de generar dinero independientemente de trabajar.

La ola de los negocios

La ola de los negocios

Vivimos tiempos frenéticos, de eso no cabe duda. La tecnología provoca vértigo y ansiedad pero también oportunidades inimaginables de riqueza solo diez años antes, sucede que podemos vender cualquier producto o servicio desde nuestro escritorio a cualquier parte del mundo y ganar dinero para vivir más que bien y adicionalmente disponer de tiempo, ese recurso tan esquivo, sobre todo cuando pasamos horas haciendo que las cosas pasen.
Desde hace algunos años se escucha con frecuencia el término “libertad financiera”, que es la capacidad de generar dinero independientemente de trabajar, además, es la habilidad de controlar el dinero y de vivir sin deudas. Muchos están de acuerdo que internet ayuda a alcanzar libertad financiera más rápido, no obstante, hay muy pocos, sobre todo en nuestros países, que lo logran o que dan testimonio de que viven este estilo de vida. ¿A qué se debe?.
En primer lugar se debe entender que los tiempos cambiaron sin previo aviso, que los ciclos económicos se han acortado y que los relevos generacionales  deben marcar la pauta en cualquier estrategia empresarial, que la población en general a pesar de todo vive más y que asímismo existe sobreoferta de todo, de modo que la clave está en enfocarse en nichos pues el mercado es global y está en internet, en ese sentido el nivel de competitividad ha subido pero también ha acortado las distancias entre emprendimientos y transnacionales, la diferencia quizás esté en la reacción inmediata de distingue a los que tienen hambre de gloria, y de la otra.

 

 

El entrenamiento en temas de negocios es clave para el éxito.

El entrenamiento en temas de negocios es clave para el éxito.

 

 

Para los emprendedores es imperativo dominar la tecnología aplicada, que no es ninguna ciencia arcana ni requiere de millones de dólares para aprender, pero sí necesita de tiempo y mucha curva de aprendizaje porque cada experiencia es individual aun con muchos casos de referencia. El conocimiento de Google AdWords, Facebook Ads, Twitter, Bing y Yahoo! ads, email marketing y Remarketing (o Retargeting) es tan necesario como el aire, estas herramientas son de libre acceso y existen toda clase de tutoriales, para conocimientos básicos y avanzados, gratis y costosos, virtuales y presenciales, francamente no hay pretextos porque la red dispone de cientos de foros en español donde se discute y aprende al respecto.

 

 

Por todo lo expuesto no hay excusas, pero ¿cómo debería empezar un emprendedor?, en primer lugar debe tener claro qué vender y a quién, divagar costará dinero y tiempo en exceso, luego debe implementar una campaña pagada que le dé retroalimentación, la misma que no debería superar mil o dos mil dólares; debe determinar costos, precios de venta, procesos logísticos y todos los pasos que su negocio requiera, finalmente deberá reinvertir sus ganancias en éste y otros emprendimientos porque lo ideal es que inicie de cinco a diez años entre cinco y diez proyectos, de modo que la siembra comience a producir liquidez y ganancias desde los cinco primeros años, así, si se dispone de una tasa de éxitos del 60%, es decir,  si finalmente solo seis emprendimientos sobreviven y generan $ 3000.00 mensuales, se podrá disponer de un flujo mensual bruto de $18,000 que podría ser la mitad neto, es decir, entre $9,000 y $10,000, lo cual es excelente pues esos son los números de internet.

 

Los negocios por internet llegaron para quedarse, la probabilidad de hacer riqueza es grande, y el mercado está ahí esperando a los que tomen la web en serio.

El primer fracaso.

Mi primer fracaso como emprendedor

El mágico verbo “exportar” comenzó a sonar en mi cabeza hasta dejarme sin dormir.

Definitivamente el camino al éxito está repleto de fracasos, con la diferencia que el día que nos consideremos exitosos habremos, ahí sí, fracasado porque éste consiste no en fallar sino en no aprender ni levantarte, o, pensar que lo lograste para siempre.

Hacia 1989 yo había viajado a Miami dizque a hacer negocios, ¡grades negocios!, de venderle a mega corporaciones, de ser un proveedor pesado, con ese billete pensaba  comprarme un departamento cerca de Bal Harbour, manejar un Mercedes, ir a Barry University, ser independiente económicamente para siempre y mil sueños más, en mi mente de joven emprendedor todo se podía lograr rápido, con esfuerzo, pero rápido.

Un año antes había conseguido la distribución de un aguardiente de Cuenca, la marca era “Montañés”, y para mí, que vivía prácticamente en Montañita, no había mayor augurio de éxito, así que empecé a venderlo localmente, pero arrancar la venta era lento, los canales principales estaban liderados por paisanos prepotentes que me batraceaban, se burlaban de mi producto y finalmente lo menospreciaban, así iba yo de canal en canal con mis botellitas.

Los líderes eran Trópico, Brandy Naranja Lima, Patito y Caña Manabita, tragos de lo peor pero que los consumía la juventud chira de la época, luego vino Ron Castillo que cambió las reglas del juego momentáneamente, mi Montañés era el nuevo del barrio y en tal virtud no iba a ser bienvenido, así que debía pagar piso y esperar su turno.

Recuerdo una vez, en la discoteca Infinity, en una parranda en la que estaba con unos amigos de la universidad, que me topé con el que se presentó como gerente de ventas de Trópico, un personaje de lo más antipático e insolente, alguien le dijo que yo vendía Montañés y se me rió, me dijo que nunca iba a salir de la marginalidad y que buscara otra cosa que hacer, que la única manera de crecer en ventas era exportando, y siguió hablando como grabadora, mientras lo hacía en mi mente hubo un “click” cuando dijo “exportando”. Así que me hice el que no entendí nada, le di la mano y me fui.

El papá de uno de ellos nos habló y nos recomendó formar una sociedad de negocios.

El mágico verbo “exportar” comenzó a sonar en mi cabeza hasta dejarme sin dormir. Al día siguiente empecé a planificar el viaje a Miami que mencioné al inicio del post, para promover mi aguardiente porque se suponía que allá lo consumirían como locos, lo cierto al caso es que pasé dos o tres meses llamando a todos y cada uno de los principales fabricantes, importadores y distribuidores de licores del Sur de Florida, con muchos de ellos me reuní personalmente, estaban sorprendidos de ver a alguien tan joven, tan determinado y con tanta ambición. Finalmente regresé porque había perdido casi un trimestre en la universidad y debía ponerme al día.

Con todos los contactos listos empecé con el seguimiento pero ahí la cosa empezó a trabarse porque requería de llamadas, envíos de faxes o télex y así por el estilo mientras por otro lado debía preparar mis lecciones de Cuentas Nacionales o Estadística 1, ¡a quién le importaba esas materias cuando tenía un negocio millonario entre manos!, al menos eso pensaba…

No recuerdo exactamente cómo, una vez en una reunión de exalumnos del colegio, el papá de uno de ellos nos habló y nos recomendó formar una sociedad de negocios aduciendo que la amistad del colegio es para siempre (dudo de esa premisa) y que era tiempo que comencemos a pensar como empresarios, así que recomendó que pensemos en proyectos y se los presentemos porque él iba a financiarlos acorde a sus posibilidades.

 

  Fui a todas las cámaras de comercio, a todos los consulados, a todas las embajadas.

Semanas van, semanas vienen y no sabía qué hacer, necesitaba dinero para seguir con mis negocios, para el efecto debía compartir mi esfuerzo e inversiones con alguien que no estuvo desde el principio, pero, ¿y si fallaba el aguardiente?, tenía ante mí una oportunidad de emprender en otras cosas, de manera que luego de pensarlo bien, lo decidí y fui a hablar con el papá de mi amigo, así que acordamos fundar la primera empresa intermediaria de exportaciones del país, no recuerdo por qué pero le puso el peor nombre comercial imaginable: “Pérez-Pallares S.A”.

A partir del primer día empecé a recoger información tanto de exportadores como de importadores de todo, fui a todas las cámaras de comercio, a todos los consulados, a todas las embajadas, a toda reunión donde pudiera encontrar información de productos para exportación, me reuní con exportadores sobrados que me decían en otras palabras “mira hijo, apréndete bien la lección”, era el precio de comenzar.

Trabajé de lunes a domingo, enviaba cartas por cientos (con papel araña para que no pesara el franqueo y terminase más barato), aprendí más inglés al braveo porque debía escribir en dicho idioma, usaba varios rollos de cinta porque la máquina de escribir que tenía los consumía rapidito, aprendí a llevar organizadamente “Cartas enviadas”, “Cartas recibidas”, “Fax enviados”, “Fax recibidos”, “Egresos de caja”, etc., etc. Fue una experiencia enriquecedora.

Poco a poco empezaron las requisiciones: compras monumentales de camarones, cacao, café, banano, papayas, melones, etc., etc.

A los pocos meses empezaron las respuestas, ¡qué emoción!, algunos acusaban recibo de las cartas prometiéndonos contactarnos apenas surgiera alguna oportunidad, otros decían que ya no tenían tal o cual giro de negocio, etc., etc. Pienso que debí haber enviado no menos de dos o tres mil cartas.

Poco a poco empezaron las requisiciones: compras monumentales de camarones, cacao, café, banano, papayas, melones, etc., etc.; Ecuador de aquel entonces apenas podía con una fracción del volumen requerido, pero increíblemente a esa edad empecé a aglutinar a exportadores maduros a mi lado, todo iba viento en popa, estaba seguro que en pocos meses más íbamos a concretar un negocio grande, bien grande.

Para que tengan una idea, nos pagaban de comisiones entre 1 y 2 centavos de dólar por libra de camarón, entre el 1% y 2% en banano, café, cacao, en productos terminados o con valor agregado hasta el 10%, en fin, era recontra bueno porque los volúmenes eran gigantescos, hablamos de contratos de dos o tres millones de dólares cada tres meses, por categoría de productos, como bajito.

Pero el destino tenía preparadas otras cosas…

A finales de 1989 el hijo mayor del dueño confesó que había embarazado a su novia, así que el papá decidió mantener a su hijo que estaba en los primeros años de la universidad y cortar el dinero a la empresa. Fue como un balde de agua fría. ¡Tanto esfuerzo, tanto trabajo para nada!.

La gestión que realicé fue tan agresiva que hasta diez años después, no sé cómo, me seguían llamando del exterior.

En 1990 me consideraba el hombre más fracasado del mundo, así que seriamente cuestioné mi razón de ser en los negocios. Mirando ahora en perspectiva, puedo reconocer cuán malas fueron las decisiones que tomó el financista de la empresa, de haber resistido solo seis meses más hubiéramos cerrado la primera venta y hubiésemos ganado lo suficiente para financiar la operación por muchos años, es más, tan radical fue mi iniciativa, que mi socio era compañero del hijo de un banquero muy poderoso en aquel entonces, el mismo que a mi entender nos copió la idea y fundó una empresa con el mismo propósito que el nuestro, no obstante, a pesar de contar con todo el dinero del mundo tuvo vida efímera, inclusive menor que nuestro emprendimiento.

La gestión que realicé fue tan agresiva que hasta diez años después, no sé cómo, me seguían llamando del exterior preguntándome si seguía en la industria, pero en aquel entonces yo estaba de cabeza en otras cosas, así tambíen, proveedores de cacao, café, camarón, banano, etc., me seguían llamando. Quizás debí haber reactivado el negocio…

Dios sabe cómo hace las cosas y tuvo una razón poderosa para que haya pasado lo que pasó, pero hoy, más allá de sentirme perdedor en mi primer intento formal como emprendedor, puedo mirar atrás y ver que todo lo dejé en el camino, que trabajé fuerte pero que las cosas no se dieron, no por mi responsabilidad sino por las decisiones de terceros. Ese pensamiento derrotista que me persiguió tantos años ya no tiene razón de ser hoy, y más bien es un motivo de alegría porque la experiencia, aunque duela, no es casualidad.

riqueza

El apalancamiento es el secreto de la riqueza.

Cuando escuchamos la palabra “apalancamiento”, los economistas automáticamente lo asociamos a la táctica financiera de usar dinero de otros, especialmente por medio de préstamos u obligaciones bancarias ya sean de corto o largo plazo, en moneda local o extranjera, sobre este particular hay bibliotecas escritas y millones de teorías, suposiciones y conjeturas; no obstante, los emprendedores por lo general desconocen lo que el apalancamiento implica para su futuro financiero o de gestión. Seguir leyendo…

Tecnología y negocios

¿Sabes cómo ganar dinero en un sistema o red de afiliados?.

Como sabes, cada vez hay más oferta de todo en la red, de manera que tener un gran producto o una gran idea no hace  mucha diferencia, de hecho, siento decirte que las ideas no valen nada (así que olvida eso de que “me robaron la idea“) porque  una buena idea es sólo el resultado de la inspiración del momento que en muchos casos puede tener potencial, pero nada más. Seguir leyendo…