Romper paradigmas

Emprender no requiere inversiones millonarias

 

Si tomamos la premisa de la sobreoferta de todo es por ese motivo que no se requiere de capital.

Emprender en el siglo 21

Emprender en el siglo 21

Aunque muchos digan que no, hoy existe sobreoferta de todo, ya sean productos o servicios, lo que no hay, lamentablemente, son muchos canales de distribución, es decir, los espacios que permiten llegar al consumidor final dichos productos o servicios de manera fluída, además, hay muy poca gente que quiera tecnificarse en ventas, por considerarla una profesión de segunda categoría, lo que es un error, no obstante todo lo citado, este escenario implica una gran oportunidad para los empresarios nóveles, sobre todo si entienden algo de tecnología, ¡nunca en la Historia hubo tantas posibilidades de hacer negocios y de ganar dinero como hoy!, lo que sucede es que se considera que el emprendimiento implica disponer de productos o servicios jamás antes vistos o excepcionales, lo que no necesariamente es cierto. Las empresas que lideran hoy el mundo de los negocios jamás inventaron nada, sino que acoplaron lo existente llevándolo al siguiente nivel.

Para empezar, los emprendedores deben ser fundamentalmente grandes comunicadores, grandes vendedores, y si no tienen estos atributos son o bien inventores o técnicos o administradores pero no emprendedores, y si tomamos la premisa de la sobreoferta de todo es por ese motivo que no se requiere de capital, apenas una laptop y conexión a internet, con eso se enlaza con el mundo porque miles de proveedores necesitan colocar sus productos o servicios y para eso requieren de empresarios distribuidores. Una vez más, ahí está la gran oportunidad, hasta hace poco tiempo para tener la distribución de algo se requería de muchas cosas.

En medio de todo este contexto el emprendedor debe invertir y arriesgar su dinero y estar dispuesto a perderlo o pasar un largo tiempo sin ganar o inclusive sin cobrar, eso es lo que diferencia a los emprendedores de verdad.

¿Cuánto invertir en emprender?, bueno, para los jóvenes que no lo han hecho sugiero que empiecen distribuyendo algo, eso les dará experiencia y ganancias, luego pueden ascender en el mundo de los negocios porque generarán confianza y credibilidad; para los que tienen trabajo recomiendo que empiecen mientras tienen un ingreso seguro, ahí la probabilidad de éxito es más alta, pero en cualquier caso deben entender que ser emprendedor requiere de tiempo, paciencia, mucha determinación y largo plazo, ahí están los verdaderos resultados, no antes.

Libertad financiera, Consejos financieros, Educación financiera

Verdades que los emprendedores no saben.

(O no quieren saber, o no se las han dicho).

Emprender es increíblemente difícil por donde lo veas, es mucho más fácil ser empleado, pero por qué tanta gente quiere ser empresario independiente, en mi criterio, más que por el dinero es por el tiempo, y además, para no tener a alguien que te diga lo que tienes que hacer.

Como ser emprendedor es una necesidad vital para la economía y la evolución de nuestra nación, cada prospecto debe estar conciente, en mi opinión, de estos puntos:

1) Debes empezar arriesgando tu dinero.

2) Debes dominar el flujo de caja y con el tiempo la contabilidad y los estados financieros.

3) No debes emprender con dinero prestado, seguramente perderás todo y quedarás endeudado.

4) Nadie va a financiar tus ideas locas, así que hazlo tú.

5) Tus planes deben extenderse hasta donde tu flujo de caja lo permite.

6) Bajo ninguna circunstancia uses tu tarjeta de crédito para financiar tus emprendimientos.

7) Arriesga lo que puedas sin que eso te lleve a la bancarrota.

8) Emprende cuando tengas empleo.

9) Mientras seas pequeño nadie te va a parar bola, nadie.

10) Los famosos salen en las portadas de las revistas, esa es su bendición, tú tienes que buscar la tuya.

11) Debes decidir si quieres ser un emprendedor de verdad o uno de farándula.

12) La vida equilibrada y sana es la columna vertebral de un empresario exitoso.

13) Siempre los resultados de verdad, los que valen la pena se los mide en el tiempo, en el largo plazo.

14) Si tienes posibilidades contrata a expertos que te ayuden a pasar rápido la curva de aprendizaje.

15) Si no tienes mucho presupuesto apuéstale al tiempo.

16) Al inicio siempre serás subestimado.

17) Solo de los 18 hasta los 28 años tendrás ventajas como emprendedor porque vivirás en casa de tus padres.

18) Únicamente el presupuesto invertido en marketing da valor a tus ideas.

19) Trata siempre de ser importante para muchos, pero eso es potestad del tiempo, nada más.

20) Valora el apoyo de tus padres y mentores, de aquellos que te quieren bien, el resto te odiará y hará lo imposible para que fracases.

21) La honestidad, la puntualidad, el honor, la disciplina, el sacrificio, el trabajo duro y la tenacidad se dan por descontado.

22) No hay ascensores para el éxito y la riqueza, tienes que ir a pie por las escaleras.

23) Recuerda, mientras seas pequeño no serás importante para nadie.

24) Hay buenas personas que quizás te ayuden, son las excepciones de la regla.

25) Acostúmbrate a usar la tecnología para optimizar tu gestión.

26) No hay nada más poderoso que cuando a una idea le llega su tiempo.

27) Si estás adelantado a tu tiempo deberás esperar que éste llegue, caso contario no pasará nada.

28) Es mentira eso de que “en tierra de ciegos el tuerto manda”, los ciegos no ven.

29) De nuevo, circunscribe tus planes a tu flujo de caja.

30) Vende, vende, vende.

31) Procura unir la oferta y la demanda de cualquier cosa, ahí está la ganancia.

31) Trata en lo posible de no manufacturar nada, eso déjalo a los especialistas.

32) Los negocios funcionan con proveedores confiables.

33) Cuando compres haz valer cada centavo de tu dinero.

34) Usando atajos otros llegarán antes que tú pero probablemente no más lejos o no por mucho tiempo.

35) Aprende de la universidad el arte de la resistencia.

36) Actualízate en temas relacionados a tu negocio.

37) Sueña con los pies sobre la tierra y con la cuenta bancaria bajo control; desconfía de los motivadores.

36) Emprender es de sobrevivientes, por eso somos tan pocos.

37) Aprende a hacer mucho con poco.

38) No te dejes llevar por los negocios de moda.

39) Sigue la ruta del dinero.

40) Aprende mucho y con profundidad, luego vende la experiencia.

41) Elige profesiones o negocios donde el tiempo te dé valor, no lo contrario.

42) El 99% de los emprendimientos fracasa, así que es mejor fortalecer la mente y la voluntad.

43) “Hacer de tripas, corazón” viene muy bien.

44) Los emprededores son comunicadores, si no tienes esa habilidad, desarróllala.

45) Hay emprendedores que nacen, otros que se hacen, quienes cambiaron al mundo se hicieron.

46) Los grandes emprendedores nadaron contra corriente.

47) Busca un nicho.

48) Con internet el mercado es el mundo.

49) Aprende varios idiomas.

50) Lee, lee, lee.

51) Contrata un buen contador.

52) A veces, ser primero, no paga.

53) Muchos esperarán que actúes para criticarte.

54) Sé grato aun con los que no te ayudaron porque te fortalecieron

¿Estás de acuerdo?

Debemos aprender a retirarnos a tiempo.

¿Cuánto invertir en emprender?.

Aunque muchos digan que no, hoy existe sobreoferta de todo.

Cuándo retirarnos

Negocios y empresas.

La gente por lo general cree que para emprender se necesitan millones porque consideran que emprender es inventar el agua tibia y para eso necesitan tuberías, calderos, estaciones de bombeo, etc., ¡nada más alejado de la realidad!; tampoco se trata de inventar carros anfibios o robots que avisan cuando el perro se hace cocó,  o inventos que no solucionarán la vida de nadie sino que cumplen con ser materias de algún examen o tesis de grado y que luego de la misma se echa a la basura o acumula polvo perdida en alguna biblioteca.

 

Aunque muchos digan que no, hoy existe sobreoferta de todo, lo que no hay es canales de distribución ni gente que quiera vender, esa es la parte que le corresponde a los empresarios nóveles, sobre todo si entienden algo de tecnología, ¡nunca en la Historia hubo tanta oportunidad de hacer negocios y de ganar dinero como hoy!, lo que sucede es que se cree que el emprendimiento implica grandes avances o logros súbitos, lo que se olvida con facilidad es que los grandes empresarios comenzaron o en las mesas de sus comedores o en los garajes y poco a poco se hicieron grandes.

 

Los emprendedores deben ser fundamentalmente grandes comunicadores, grandes vendedores, y si no tienen estos atributos son o bien inventores o técnicos o administradores pero no emprendedores, y si tomamos la premisa de la sobreoferta de todo es por ese motivo que no se requiere de capital, apenas una laptop y conexión a internet, con eso se enlaza con el mundo porque miles de proveedores necesitan colocar sus productos o servicios y  para eso requieren de empresarios distribuidores. Una vez más, ahí está la gran oportunidad, hasta hace poco tiempo para tener la distribución de algo se requería de muchas cosas.

 

En medio de todo este contexto el emprendedor debe invertir y arriesgar su dinero y estar dispuesto a perderlo o además a pasar un largo tiempo sin ganar o inclusive sin cobrar, eso es lo que diferencia a los emprendedores de verdad de los noveleros que en el fondo lo que buscan es hacer tiempo hasta encontrar un trabajo por ahí.

 

¿Cuánto invertir en emprender?, bueno, para los jóvenes que no lo han hecho sugiero que empiecen distribuyendo algo, eso les dará experiencia y ganancias, luego pueden ascender en el mundo de los negocios porque generarán confianza y credibilidad; para los que tienen trabajo recomiendo que empiecen mientras tienen un ingreso seguro, ahí la probabilidad de éxito es más alta, pero en cualquier caso deben entender que ser emprendedor requiere de tiempo, paciencia, mucha determinación y largo plazo, ahí están los verdaderos resultados.

La industria del deporte

Cómo se enriquecen los países con el deporte.

Cuando las industrias (los conglomerados empresariales) prosperan, toda la economía nacional prospera.

Noticias para 2015

La tendencia es al alza con los deportes.

 

El término industria no se refiere a plantas manufactureras sino a grupos empresariales que forman conglomerados de actividad económica, así tenmos a la industria bancaria, a la industria comercial, a la industria turística, la industria tecnológica, etc.

La industria del bienestar abarca a todos los partícipes que fabrican y distribuyen productos para mejorar la salud, el cuidado personal, la moda deportiva, etc., es, junto a la industria tecnológica las de crecimiento más agresivo, el suyo es permanente y sostenido.

Cuando las industrias (los conglomerados empresariales) prosperan, toda la economía nacional lo hace también porque los partícipes y sus respectivos valores agregados convergen generando actividad y ganancias, de tal manera que es imprescindible promover su creación.

A través del tiempo he visto cómo se han creado industrias en este país y también he visto cómo han desaparecido. Hablaré sobre una actual, relacionada con la industria del bienestar: el entrenamiento físico funcional bajo la marca comercial CrossFit.

Durante muchos años ha habido gimnasios de casi todos los tipos, profesores de educación física (subestimados en la mayoría de los casos por muchas razones) pero el fenómeno CrossFit es algo jamás experimentado antes, ni en la época de Jane Fonda o con los aeróbicos.

Sucede que, a mi criterio, ha convergido el tiempo correcto con las herramientas correctas, hoy existe mucha más conciencia del cuidado del cuerpo y la salud que la que había hace tan solo 20 años, pero también, y de ahí el éxito de esta línea, de la visión de emprendedores que arriesgaron y subieron sus apuestas por algo nunca antes visto: gimnasios de entrenamiento funcional donde se agrupaba el cuidado médico, las vitaminas, la ropa, los accesorios y el deseo de romper con los paradigmas individuales de los partícipes.

Veamos unos números:

Se estima que solo en Guayaquil, hay 25 boxes de CrossFit, unos con licencia para explotar la marca y otros no, quedémonos con 20, a razón de $50.00  mensual promedio por 100 alumnos promedio, estamos hablando de un facturación mensual solo por concepto de pensiones de $ 100.000, o $1.2 millones anuales, si agregamos a proveedores de bebidas, vitaminas, ropa, accesorios considero que puede llegar a $1.6 millones anuales en esta ciudad, si hacemos una proyección nacional podremos calcular $ 4 millones. De esta facturación muchos hacen sus vidas decentemente, se están capitalizando y estál alcanzando altos niveles de estabilidad financiera; pregunto, ¿había hace dos años algo parecido?. No. Así se crea riqueza y prosperidad en las naciones.

Los estados y los gobiernos seccionales deberían promover iniciativas para crear industrias, promover inversiones, sobre todo de carreras que estén asociadas con tendencias en crecimiento, solo así podremos aspirar a ser prósperos como nación.

Cuándo retirarnos

¿Cuándo renunciar a un proyecto?

Desde mi perspectiva considero que hay que tener determinación pero también tiempos, sistemas de evaluación.

Debemos aprender a retirarnos a tiempo.

Debemos aprender a retirarnos a tiempo.

Los estrategas de la guerra sugieren que es tan inteligente saber cuándo atacar y cuándo defenderse así como cuándo retirarse, este último punto es del que muy pocos escriben, hablan o comparten porque existen más razones subjetivas que objetivas para respaldar o no dicha decisión. Hemos escuchado con frecuencia “hasta las últimas consecuencias”, pero cuáles son éstas y además, ¿cuáles serán sus consecuencias financieras, físicas o emocionales?.

 

Sé de antemano lo que implica la tenacidad, la visión, la perseverancia, el resistir tal o cual avatar de la vida o del mercado, sé que sin capacidad de resistencia no se logra nada pues la vida no es una carrera de cien metros planos sino una maratón, en este escenario vale preguntarse “¿cuándo retirarme o renunciar a un proyecto o sueño?”.

 

Desde mi perspectiva considero que hay que tener determinación pero también tiempos, sistemas de evaluación, etapas de crecimiento, aprendizaje y otros mecanismos de análisis objetivos, no necesariamente complicados y avanzados pero sí objetivos, por ejemplo, si se emprende en la venta de seguros porque las comisiones son excelentes es importante establecer un tiempo en el que se podrán ver resultados porque definitivamente no lo serán de un día para otro.

 

Esto quiere decir que de tal a cual fecha, pueden ser semanas o meses, se trabajará enfocada y duramente en aprender y lograr metas, es probable que éstas no se alcancen pero si las cosas están para nosotros veremos avances claramente, la pregunta es “cómo saber si son o no para nosotros” y ahí podemos cometer errores porque dependiendo de la magnitud o complejidad del asunto en el que emprendamos los resultados podrán tomar más tiempo del que considerábamos en el inicio.

 

Es claro que una cosa es vender casas y otra Coca Cola, para la primera los tiempos son más largos pero las comisiones más altas, la segunda alternativa implica una probabilidad de negocios más certera pero limitada a muchas variables, habiendo dicho esto, ¿cuándo renunciar a un proyecto?.

 

La sabiduría en los negocios no llega por correo expreso.

Para mí, debes retirarte de un emprendimiento si a pesar de haber pasado un tiempo prudencial, después de haber trabajado fuertemente y sin descanso, luego de haber invertido dinero y cualquier otro tipo de recursos, las cosas no funcionaron. No todo proyecto luego de haberlo trabajado fuertemente tiene que funcionar, existen algunos que están adelantados a su tiempo, otros ya están desfasados. Muchas veces creemos que tal o cual cosa es para nosotros y francamente no es así, Dios tiene preparadas otras realidades.

 

Lo que sí  es indiscutible es la experiencia que se adquiere con cada emprendimiento fallido, ésta nos ayudará en los próximos negocios o proyectos, nos dará autoridad y seguridad en los siguientes pasos. Si el porcentaje de éxito de caza de las leonas experimentadas en la selva africana no supera el 10%, no podemos esperar tener más cumplimiento que ellas, por así decirlo; la idea es que ese porcentaje sea lo suficientemente rentable y reparador para que justifique el esfuerzo y trabajo invertido.

 

La sabiduría en los negocios no llega por correo expreso, lo hace a través de la experiencia y ésta solo la conseguimos echando a perder. Debemos aprender a retirarnos a tiempo.

El primer fracaso.

Mi primer fracaso como emprendedor

El mágico verbo “exportar” comenzó a sonar en mi cabeza hasta dejarme sin dormir.

Definitivamente el camino al éxito está repleto de fracasos, con la diferencia que el día que nos consideremos exitosos habremos, ahí sí, fracasado porque éste consiste no en fallar sino en no aprender ni levantarte, o, pensar que lo lograste para siempre.

Hacia 1989 yo había viajado a Miami dizque a hacer negocios, ¡grades negocios!, de venderle a mega corporaciones, de ser un proveedor pesado, con ese billete pensaba  comprarme un departamento cerca de Bal Harbour, manejar un Mercedes, ir a Barry University, ser independiente económicamente para siempre y mil sueños más, en mi mente de joven emprendedor todo se podía lograr rápido, con esfuerzo, pero rápido.

Un año antes había conseguido la distribución de un aguardiente de Cuenca, la marca era “Montañés”, y para mí, que vivía prácticamente en Montañita, no había mayor augurio de éxito, así que empecé a venderlo localmente, pero arrancar la venta era lento, los canales principales estaban liderados por paisanos prepotentes que me batraceaban, se burlaban de mi producto y finalmente lo menospreciaban, así iba yo de canal en canal con mis botellitas.

Los líderes eran Trópico, Brandy Naranja Lima, Patito y Caña Manabita, tragos de lo peor pero que los consumía la juventud chira de la época, luego vino Ron Castillo que cambió las reglas del juego momentáneamente, mi Montañés era el nuevo del barrio y en tal virtud no iba a ser bienvenido, así que debía pagar piso y esperar su turno.

Recuerdo una vez, en la discoteca Infinity, en una parranda en la que estaba con unos amigos de la universidad, que me topé con el que se presentó como gerente de ventas de Trópico, un personaje de lo más antipático e insolente, alguien le dijo que yo vendía Montañés y se me rió, me dijo que nunca iba a salir de la marginalidad y que buscara otra cosa que hacer, que la única manera de crecer en ventas era exportando, y siguió hablando como grabadora, mientras lo hacía en mi mente hubo un “click” cuando dijo “exportando”. Así que me hice el que no entendí nada, le di la mano y me fui.

El papá de uno de ellos nos habló y nos recomendó formar una sociedad de negocios.

El mágico verbo “exportar” comenzó a sonar en mi cabeza hasta dejarme sin dormir. Al día siguiente empecé a planificar el viaje a Miami que mencioné al inicio del post, para promover mi aguardiente porque se suponía que allá lo consumirían como locos, lo cierto al caso es que pasé dos o tres meses llamando a todos y cada uno de los principales fabricantes, importadores y distribuidores de licores del Sur de Florida, con muchos de ellos me reuní personalmente, estaban sorprendidos de ver a alguien tan joven, tan determinado y con tanta ambición. Finalmente regresé porque había perdido casi un trimestre en la universidad y debía ponerme al día.

Con todos los contactos listos empecé con el seguimiento pero ahí la cosa empezó a trabarse porque requería de llamadas, envíos de faxes o télex y así por el estilo mientras por otro lado debía preparar mis lecciones de Cuentas Nacionales o Estadística 1, ¡a quién le importaba esas materias cuando tenía un negocio millonario entre manos!, al menos eso pensaba…

No recuerdo exactamente cómo, una vez en una reunión de exalumnos del colegio, el papá de uno de ellos nos habló y nos recomendó formar una sociedad de negocios aduciendo que la amistad del colegio es para siempre (dudo de esa premisa) y que era tiempo que comencemos a pensar como empresarios, así que recomendó que pensemos en proyectos y se los presentemos porque él iba a financiarlos acorde a sus posibilidades.

 

  Fui a todas las cámaras de comercio, a todos los consulados, a todas las embajadas.

Semanas van, semanas vienen y no sabía qué hacer, necesitaba dinero para seguir con mis negocios, para el efecto debía compartir mi esfuerzo e inversiones con alguien que no estuvo desde el principio, pero, ¿y si fallaba el aguardiente?, tenía ante mí una oportunidad de emprender en otras cosas, de manera que luego de pensarlo bien, lo decidí y fui a hablar con el papá de mi amigo, así que acordamos fundar la primera empresa intermediaria de exportaciones del país, no recuerdo por qué pero le puso el peor nombre comercial imaginable: “Pérez-Pallares S.A”.

A partir del primer día empecé a recoger información tanto de exportadores como de importadores de todo, fui a todas las cámaras de comercio, a todos los consulados, a todas las embajadas, a toda reunión donde pudiera encontrar información de productos para exportación, me reuní con exportadores sobrados que me decían en otras palabras “mira hijo, apréndete bien la lección”, era el precio de comenzar.

Trabajé de lunes a domingo, enviaba cartas por cientos (con papel araña para que no pesara el franqueo y terminase más barato), aprendí más inglés al braveo porque debía escribir en dicho idioma, usaba varios rollos de cinta porque la máquina de escribir que tenía los consumía rapidito, aprendí a llevar organizadamente “Cartas enviadas”, “Cartas recibidas”, “Fax enviados”, “Fax recibidos”, “Egresos de caja”, etc., etc. Fue una experiencia enriquecedora.

Poco a poco empezaron las requisiciones: compras monumentales de camarones, cacao, café, banano, papayas, melones, etc., etc.

A los pocos meses empezaron las respuestas, ¡qué emoción!, algunos acusaban recibo de las cartas prometiéndonos contactarnos apenas surgiera alguna oportunidad, otros decían que ya no tenían tal o cual giro de negocio, etc., etc. Pienso que debí haber enviado no menos de dos o tres mil cartas.

Poco a poco empezaron las requisiciones: compras monumentales de camarones, cacao, café, banano, papayas, melones, etc., etc.; Ecuador de aquel entonces apenas podía con una fracción del volumen requerido, pero increíblemente a esa edad empecé a aglutinar a exportadores maduros a mi lado, todo iba viento en popa, estaba seguro que en pocos meses más íbamos a concretar un negocio grande, bien grande.

Para que tengan una idea, nos pagaban de comisiones entre 1 y 2 centavos de dólar por libra de camarón, entre el 1% y 2% en banano, café, cacao, en productos terminados o con valor agregado hasta el 10%, en fin, era recontra bueno porque los volúmenes eran gigantescos, hablamos de contratos de dos o tres millones de dólares cada tres meses, por categoría de productos, como bajito.

Pero el destino tenía preparadas otras cosas…

A finales de 1989 el hijo mayor del dueño confesó que había embarazado a su novia, así que el papá decidió mantener a su hijo que estaba en los primeros años de la universidad y cortar el dinero a la empresa. Fue como un balde de agua fría. ¡Tanto esfuerzo, tanto trabajo para nada!.

La gestión que realicé fue tan agresiva que hasta diez años después, no sé cómo, me seguían llamando del exterior.

En 1990 me consideraba el hombre más fracasado del mundo, así que seriamente cuestioné mi razón de ser en los negocios. Mirando ahora en perspectiva, puedo reconocer cuán malas fueron las decisiones que tomó el financista de la empresa, de haber resistido solo seis meses más hubiéramos cerrado la primera venta y hubiésemos ganado lo suficiente para financiar la operación por muchos años, es más, tan radical fue mi iniciativa, que mi socio era compañero del hijo de un banquero muy poderoso en aquel entonces, el mismo que a mi entender nos copió la idea y fundó una empresa con el mismo propósito que el nuestro, no obstante, a pesar de contar con todo el dinero del mundo tuvo vida efímera, inclusive menor que nuestro emprendimiento.

La gestión que realicé fue tan agresiva que hasta diez años después, no sé cómo, me seguían llamando del exterior preguntándome si seguía en la industria, pero en aquel entonces yo estaba de cabeza en otras cosas, así tambíen, proveedores de cacao, café, camarón, banano, etc., me seguían llamando. Quizás debí haber reactivado el negocio…

Dios sabe cómo hace las cosas y tuvo una razón poderosa para que haya pasado lo que pasó, pero hoy, más allá de sentirme perdedor en mi primer intento formal como emprendedor, puedo mirar atrás y ver que todo lo dejé en el camino, que trabajé fuerte pero que las cosas no se dieron, no por mi responsabilidad sino por las decisiones de terceros. Ese pensamiento derrotista que me persiguió tantos años ya no tiene razón de ser hoy, y más bien es un motivo de alegría porque la experiencia, aunque duela, no es casualidad.

Consejos de emprendedores

¿Qué hubiera pasado si…?

La sensación de bienestar que atravesamos es idéntica a la de “estar happy” cuando nos tomamos unos tragos.

 

Carlos Jurado Peralta  | Libertad Financiera

Es conservadurismo ha sido terrible para el país.

 

Aunque muchos no están conscientes todavía, vivimos los últimos días de un crecimiento económico jamás visto en el país y solo comparable con el boom petrolero de los 70 que lamentablemente generó las décadas perdidas de los 80, 90 y la mitad de los primeros diez años de este siglo, el asunto es que recibimos tanto dinero que difícilmente podríamos repetir una lotería similar.

 

La sensación de bienestar que atravesamos es idéntica a la de “estar happy” cuando nos tomamos unos tragos, la cuestión es que luego viene la resaca y la que llegará, así también, será como nunca antes la vimos, probablemente perdamos otros veinte o treinta años tratando de recuperarnos, el punto es que a estas alturas de la vida no hay pócimas secretas para el éxito o para el crecimiento.

 

Rafael Correa perdió la oportunidad histórica de haber insertado a este país aporreado en el contexto mundial de las naciones prósperas y progresistas, pero se le ocurrió meterse con los villanos del mundo, países como Irán, Bielorrusia, Nicaragua, Corea del Norte, Cuba y Venezuela no son ejemplo para nadie y para nada, de hecho, a pesar de tanta parafernalia nunca terminaron por comprarnos ni un camarón ni un chocolate, nada que valga realmente la pena; si tus “socios” no te compran, ¿para qué son socios?.

 

Qué hubiera pasado si hubiese bajado en cuatro o cinco puntos el IVA.

 

Se habló tanto de naciones dignas y soberanas pero más bien por bravuconería porque lo único que genera respeto y dignidad a un país es su nivel de desarrollo, su riqueza, su prosperidad, no desplantes entre perdedores internacionales.

 

¿Qué hubiera pasado si con todo el dinero que ingresó al país Rafael Correa hubiera puesto las reglas bien claras desde el principio y hubiera abierto las puertas al capital productivo, no hablemos del primer mundo sino de Ecuador; qué hubiera pasado si hubiese implementado una estrategia agresiva de exportaciones con valor agregado desde el primer día de gobierno; qué hubiera pasado si hubiese bajado en cuatro o cinco puntos el IVA, el impuesto a la renta, eliminado la retención en la fuente, el anticipo de impuesto a la renta (aberración tributaria que no tiene sentido),  y paralelamente hubiera comenzado una campaña de promoción turística?.

 

Si en todo eso hubiere emprendido hoy no hablaríamos de déficit en balanza comercial, tuviéramos ingresos personales disponibles más altos, hubiera más trabajo y el dinero hubiese llegado a la economía real, al ciudadano de a pie; sin lugar a dudas tuviéramos crecimientos del PIB no menores al 6% para varios años, y con el resultado del incremento de la actividad económica el estado hubiere recabado más impuestos aun cobrando menos tasas impositivas. Sin lugar a dudas viviríamos el sueño ecuatoriano y seríamos el destino para muchos hombres de negocios del mundo pues somos un país pequeño, bonito, donde la vida es buena en general. Estoy seguro que seríamos un caso de estudio sobre cómo salir adelante cuando se gobierna con sensatez.

 

Correa está igual que el perro del hortelano que no come ni deja comer.

 

Pero ha sucedido todo lo contrario, debido a sus profundos complejos ideológicos y a la mente retorcida de los anarquistas odiadores del capital, los guayaquileños y los negocios que dirigen el gobierno, hoy Ecuador está a la saga de Sudamérica, una vez más, muy lejos de Colombia y Perú, siendo Bolivia que nos pisa los talones y sin lugar a dudas nos superará porque Evo Morales ha demostrado ser más inteligente que Correa pues le ha dado preeminencia al sentido común, a la ideogía la reserva para las concentraciones y para reírse con sus amigos.

La prosperidad económica se la obtiene con trabajo.

La prosperidad económica se la obtiene con trabajo.

 

Ecuador tiene grandes problemas estructurales en su macroeconomía pero el gobierno es reticente a trabajar con la empresa privada, su socio natural que puede ayudar a generar altísimos valores agregados en poco tiempo y con muchos menos recursos, siendo así, Correa está igual que el perro del hortelano que no come ni deja comer.

 

Nuestro querido país ahora gana partidos internacionales de fútbol, ya no lo golean, pero, se están preparando las selecciones de otros países que nos golearán en desarrollo, crecimiento, educación y bienestar.

Competitividad personal y de país.

La competitividad nacional y las devaluaciones monetarias.

No hay mayor crimen contra una población que una moneda devaluada.

 

A los economistas se nos enseñó hasta la intoxicación que el ingrediente principal del éxito en las exportaciones está en función de la devaluación monetaria, de manera que mientras más se devalúa una moneda, más competitividad se tiene, así nada más, como por arte de magia.

 

No hay mayor crimen contra una población que una moneda devaluada, es un impuesto disfrazado que solo trae pobreza, desigualdad, especulación financiera y ansiedad; vivir en devaluación es hacer más ricos a unos y más pobres a muchos, día a día. En mis años de estudiante de economía hice no menos de diez investigaciones estadísticas y econométricas buscando la correlación entre devaluación y exportación, jamás encontré tal.

 

Ecuador tiene en su costa tierras fértiles que sin mayor esfuerzo da productos incomparables.

 

Nuestro país es proveedor de materias primas, lo fue desde antes de su fundación como república hasta hoy, la costa ecuatoriana es exportadora por antonomasia, tuvo preeminencia política y económica hasta que se encontró petróleo y el liderazgo pasó a los políticos radicados en Quito que constituyeron la más insolente y poderosa de las burocracias, fortalecida con esteroides por el último boom que hoy da sus coletazos finales.

 

Ninguna nación se desarrolló exportando materias primas y especulando divisas.

 

Ecuador tiene en su costa tierras fértiles que sin mayor esfuerzo da productos incomparables, en la sierra también pero lo lidera un monocultivo como las flores que si bien son increíblemente hermosas, lo son más que por tecnología por la bondad, una vez más, de la naturaleza, adicionalmente, el aporte a la riqueza nacional todavía es emergente.

 

Si a la generosidad de la tierra, en la que sin mucho trabajo se obtienen grandes beneficios, se le agrega conformismo, ociosidad, mediocridad, falta de visión, comodidad y codicia, el resultado es que estaremos condenados a exportar lo mismo, y depender tanto de la naturaleza como del tipo de cambio. Ninguna nación se desarrolló exportando materias primas y especulando divisas.

 

Volver a emitir nuestra moneda será una sentencia de muerte para el país.

 

Cuando no se dispone de valores agregados, los que deben generar altos valores percibidos, el efecto neto es una dependencia casi enfermiza de cubrir costos vía devaluación monetaria, o lo que es lo mismo, recibiendo más moneda nacional por cada divisa que ingresa al país, y como lo micro hace lo macro, comprobamos hasta la saciedad que somos indisciplinados, informales e incapaces para administrar las finanzas públicas que son las que determinan la salud de nuestra moneda, sobre todo cuando existe un gasto público desbocado y sin financiamiento endógeno.

 

Hoy por coyunturas internacionales no tan favorables muchos claman en reasumir nuestra moneda nacional porque el dólar “no es competitivo”, ¡por Dios, ellos no son los competitivos!. Volver a emitir nuestra moneda será una sentencia de muerte para el país, ya demostramos que  no estamos capacitados para autoadministrarnos, pues más allá del ciclo de bonanza petrolera hoy en etapa terminal, la estabilidad de precios y la recuperación del poder adquisitivo en esta nación se dio desde la dolarización.

 

Si queremos ser competitivos internacionalmente debemos invertir en tecnología y valores agregados, pero sobre todo en marketing, felizmente ahora mucha promoción global puede costar menos como resultado de internet para los negocios, pues no todo tiene que ser exportaciones de banano o camarón,  pero irónicamente la reticencia a aprender nuevas tecnologías es lamentable y eso hará que muchos no solo se lamenten no haber tomado el tren en su momento, sino que por efecto de su miopía y egoísmo, quieran regresar a las devaluaciones para “recuperar competitividad”.

Marketing de contenidos

¿Sabes cómo crear valor con marketing de contenidos?

Si quieres enamorar a tus clientes debes crear contenidos y allí está la gran diferencia con el marketing tradicional.

Marketing de contenidos.

¿Sabías que la principal fuente de ingresos hoy por hoy en el mundo digital está en función de crear contenidos?, ¿sabías que la fidelidad a tu marca, empresa, producto o servicio puede estar en función del marketing de contenidos?, ¿sabías que una de las principales carreras profesionales independientes está en función solo de producir contenidos?. Seguir leyendo…