Carlos Jurado Peralta | Libertad financiera

¿Cuál es el mejor negocio?

Invertir en tu mente, entrenarte y actualizarte todo el tiempo, abrir tus ideas y además, contratar expertos que te digan más o menos dónde van las cosas.

Durante casi toda mi vida viví en el centro de Guayaquil, específicamente en el sector bancario,  desde ahí se podía tomar el pulso de las actividades empresariales de esta ciudad y extrapolándolas, a las del país. Muchos años fui proveedor del sector bancario, industria que se pensó indestructible, a prueba de todo como Superman, pero tuvo su dosis de kryptonita y desapareció, haciendo evaporar mágicamente gran parte de mis ingresos también. Lección número uno: nada es eterno.

Carlos Jurado Peralta | Libertad financiera

Conocí en el tiempo a grandes distribuidores de medicinas, uno de ellos, el número dos a nivel nacional (con una facturación de $36 millones hace más de quince años) desapareció casi como un suspiro. ¿Las causas?: márgenes pequeños, amplios desfases entre períodos de cobros y pagos, bajo valor agregado, etc. Lección número dos: el efectivo es la sangre del negocio, no así la utilidad.

Más al sur del sector donde vivía, cerca del correo, creció durante décadas la industria de las telas de moda, algunas de clase mundial, con ellas se vestían gran parte de los partícipes de la industria financiera, hoy sobreviven uno o dos de esos negocios tradicionales, los que evolucionaron con nuevas ideas no sólo sobrevivieron sino que prosperaron, liderando una nueva categoría. Lección número tres: no importa cuán bien te vaya, siempre innova, cueste lo que cueste porque más costará el conservadurismo.

En ese sector estaban los departamentos más lujosos de esta ciudad, la mayoría amplios y bien construidos hace más de 50 años, hoy no tienen quién los alquile siquiera. Lección número cuatro: en las ciudades en crecimiento no se puede invertir agresivamente en bienes raíces sino hasta cuando alcanzan su máxima extensión, ya ahí la palabra clave es reconstruir.

Finalmente, como corolario de una etapa dorada, muchos proveedores de insumos para oficinas desaparecieron, debido al colapso de industrias como la bancaria (hasta 1999 había más de treinta bancos y financieras ubicadas en el centro de Guayaquil, todas demandaban carpetas, bolígrafos, borradores, papel, etc., hoy existen muy pocos que demandan cada vez menos debido a la tecnología y tendencias verdes como el reciclaje), lección número cinco: por más difícil y desenfocado que pueda sonar, trata siempre de involucrarte en dos industrias distintas.

Los grandes hombres de negocios dicen “sigue el rastro del dinero y él te dirá lo que tengas que hacer”, claro, para seguir el rastro del dinero debemos tener los ojos bien abiertos y las fosas nasales destapadas para oler su fragancia, caso contrario desapareceremos.

Para no irnos muy lejos, con las últimas medidas del gobierno para sustituir importaciones muchas empresas prósperas que se dedicaban a importar han tenido que reanalizar su razón de ser o desaparecían definitivamente, son las variables exógenas de la economía que cambian sin previo aviso, especialmente en países como los nuestros.

¿Cuál es el mejor negocio te has de preguntar?, para mí, invertir en tu mente, entrenarte y actualizarte todo el tiempo, abrir tus ideas y además, contratar expertos que te digan más o menos dónde van las cosas porque el día a día sólo nos permite levantar la cabeza para tomar aire y volver a bucear sin tanque.
Jamás la humanidad atravesó momentos tan competitivos y cambiantes como los de hoy, y eso los hace súper interesantes, ¿verdad?.