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Educación financiera: ¿ser tacaño en los negocios es sinónimo de ser buen administrador?

Uno de los paradigmas que más ha calado en la mente de los administradores profesionales en nuestro medio es que al ser tacaños y no gastar en nada se pueden alcanzar resonantes utilidades, ¡como si los resultados en la gestión de negocios están dados exclusivamente por efecto de la obsesión en el control de costos…!, es equivalente a intentar reducir la inflación como consecuencia de no consumir.

Cuando los ejecutivos, especialmente los financieros se fanatizan con el dominio sobre los costos están empezando a esculpir sobre las lápidas de las empresas: sencillamente ser tacaño no garantiza buenos resultados, al contrario, puede ser que en el corto plazo los estados financieros tengan números azules pero así estarán hipotecando su futuro, aún cuando no tengan pasivos importantes, ¿por qué?…

…Porque al obsesionarse con los costos no se permite la exploración de nuevas oportunidades o alternativas que implican inversión, entiéndase egreso de recursos, contablemente hablando, ahí se aplica el famoso “no hay presupuesto“.

Los contadores, que como efecto de carreras corporativas llegan a ser gerentes financieros o gerentes generales comprometen el porvenir de las organizaciones debido a su cosmovisión estructurada y sistemática pero no creativa, es como si se contratara para contabilidad a diseñadores gráficos…, ¡y lo peor es que a los accionistas les encanta tener ejecutivos de este perfil en el pináculo de la escala gerencial!, no se dan cuenta que históricamente esta clase de personas han llevado a la ruina a las empresas.

Todas las organizaciones de Wall Street manejadas por ejecutivos con perfil contable-financiero sucumbieron o fueron abosrbidas por otras más grandes, ¿por qué?, debido a la falta de recursividad para enfrentar escenarios de negocios cada vez más dinámicos, impredecibles e inestables, para ellos la inversión en investigación y desarrollo no sólo se registra como gasto sino que “es” un gasto, y para ellos “gasto” es mala palabra, por decir lo mínimo…

Empresario tacaño

Soy tacaño en los negocios, ¿puedo ser buen administrador?

Los ejecutivos que se enfocan en los costos son semejantes a los países que buscan alcanzar el desarrollo exportando materias primas, o como las personas que consideran a la libertad financiera como el nivel donde no se debe dinero ¡pero se cuenta con un ingreso fijo (y congelado) en el tiempo!.

Una empresa enfocada en el control fanático de costos está condenada a contratar al peor recurso humano disponible, a no entrenarlo, a explotarlo literalmente, de manera que éste permanecerá en la empresa mientras no aparezca otra opción, cuando tiene la alternativa de encontrar otro trabajo sencillamente se va y con él mucha experiencia que llega gratis para el nuevo jefe.

El control angustioso de costos lleva a ahorros de cocineras (con el respeto que se merecen), que en el mediano plazo genera egresos más altos que los que se trató de evitar inicialmente.

En mi experiencia como consultor de negocios he concluido que existe una altísima correlación entre las empresas con insomnio por el control de costos y el bajo desempeño comercial, alta rotación de personal, desperdicio de recursos por decisiones mal tomadas por personas no entrenadas, ningún sentido de pertenencia, alto nivel de resignación “a lo que venga” y escandalosos casos de deshonestidad, es un patrón que se repite y repite…, lo micro hace lo macro, de ahí el país que tenemos…

He conocido empresas que al pasar de un ejecutivo principal con enfoque en los negocios, las ventas, el crecimiento, la inversión y con perspectiva de mercado, pasan a ser manejadas por alguien con una cosmovisión limitada a los asientos contables o los índices financieros como fin no como consecuencia y al final del día terminan con resultados catastróficos, siendo al principio mimados por los accionistas o la junta directiva concluyen desepdidos, y las organizaciones gerenciadas por ellos quedan como estadísticas de bancarrotas, inclusive sin problemas financieros y con grandes oportunidades en el mercado.

Obsesionarse con los costos equivale a pretender ganar una maratón sin alimentarse…

Los administradores deben concentrar su esfuerzo en generar valor a las empresas, para esto hay que invertir sabiamente no ser tacaños; deben aprender a ser productivos, entendiéndose a la productividad como el rendimiento de una unidad de dinero o esfuerzo, es decir, si algo me cuesta $1,000 pero me produce $10,000 es altamente productivo, pero si me cuesta $200 y me produce $250 entonces no vale la pena, no es casualidad que los países desarrollados tienen los niveles salariales más altos del mundo por lo tanto, el recurso humano más productivo, en cambio el tercer mundo tiene los peores sueldos y la más baja productividad. Nuevamente, lo micro hace lo macro…

Una cosa es sabiduría y habilidad para administrar correctamente y otra es tacañería y ceguera para no gastar. Así como en términos de Teoría Monetaria el único lugar donde no hay inflación es en el cementerio, en términos de negocios, aquél es el destino de las empresas obsesionadas con el control de costos.

“Educación financiera en los negocios: ¿ser tacaño es sinónimo de ser buen administrador?.“, artículo original del Economista Carlos Jurado Peralta.