Reflexiones empresariales

Mi vida en Omnilife desde 2003 | Libertad financiera

Toda mi vida he sido empresario, al menos desde que decidí tomar la vida en serio; siempre me apasionó crear, hacer cosas que no estaban hechas, marcar hitos, avanzar más allá de lo establecido o conocido; recuerdo que en 1990, año en el que había decidido ser fotógrafo de surfing e irme a Hawaii a vivir conocí a la que ahora es mi esposa y aunque pasó más de un año  (y un fuerte accidente de por medio), no la tomaba en serio todavía pues visualizaba mis años en el North Shore surfeando, tomando fotos submarinas y viviendo de la impresión de camisetas, posters, postales y cosas parecidas, siempre como independiente pues francamente nunca me ha gustado que me digan las cosas que tengo que hacer.

Imagen de Econ. Carlos Jurado Peralta, líder de internet marketing en Ecuador

Econ. Carlos Jurado Peralta

A inicios de los 90 con un compañero de surfing emprendimos en la organización de dos campeonatos internacionales de surfing en Montañita (92 y 93), nos organizamos y participamos en el primer campeonato mundial de surfing como delegación formal en Francia en 92; luego yo de manera individual organicé torneos locales semi profesionales en 94, 95, 96 y el último en 97 cuando ya me había retirado formalmente del surfing pues ya estaba terminando mi maestría y tenía otras prioridades, como la crianza de mi hijo Ricardo que hoy justamente se gradúa de colegio (y quien emprendió ya en el proyecto web #ComunidadFitnessEcuador).

Durante esos años importé, exporté, fui consultor financiero, estadístico, de marketing, marketing directo, ventas y negocios,

había manejado la parte comercial del Centro de Educación Continua de la Espol (donde me fue excepcionalmente bien, marcando un hito en facturación que hasta el día de hoy no ha sido superado), me invlucré luego en la industria de las ONG, donde lideré una que llegó a ser la número dos de esta ciudad sólo detrás de Fundación Banco Popular que era mi competencia por antonomasia, si no hubiera venido la crisis bancaria de 1999 seguramente la hubiera superado, esa crisis marcó un antes y un después en la industria: sencillamente la desoló y no se habló de ella durante varios años.

Para ese entonces yo estaba involucrado en la exportación de cigarros, me fue bien mientras duró, fueron años de vacas obesas, casi hipopótamos, pero la vida es un sube y baja, y nada dura para siempre…

Para 2002 tuve fortísimos reveses financieros, sucedió como si un huracán hubiere pasado por mi casa, todos mis emprendimientos quebraron, para ese entonces ya tenía varios años de casado y una familia que mantener y sacar adelante; en medio de tanta mala racha empecé a estudiar las opciones de negocios que había disponibles, en todas tenía que empezar desde cero y pagar el precio…

En aquel tiempo no era cristiano pero recuerdo que en una ocasión estaba orando en mi desesperación y le pedí al Señor que me presentara una oportunidad de negocios donde no tuviera que estoquearme, donde ganara comisiones por ventas, que donde pudiese ir llevara a mi negocio conmigo, que me pagaran comisiones internacionales, que pudiera trabajar en mi casa y que por último pudiera ayudar a la gente con un producto favorable que no los perjudicara, digamos así, como los cigarros.

También empecé a leer como loco las alternativas de negocios que en esa época (y hasta ahora con más razón) ofrecían opciones de  ingresos, una de ellas estaba en la industria del multinivel, así que empecé a buscar esa “oportunidad“, pero irónicamente nadie me compartió nada al respecto.

En el interín, fui distribuidor de varias empresas locales e internacionales pero honestamente no pasaba nada, el trabajo era muy duro y las comisiones no compensaban el esfuerzo.

Un día estaba viendo un programa de tv y ví a un empresario que hablaba de un sistema de negocios que justamente cumplía al pie de la letra lo que yo le había pedido al Señor (ya en ese entonces me había convertido a Cristo Jesús), ni corto ni perezoso tomé las coordenadas y me contacté con esa persona.

Francamente nunca imaginé la magnitud de un negocio de multinivel…

Me inscribí en Omnilife y empecé como loco a compartir la “oportunidad” con todo el mundo, recuerdo bien que se la propuse a mi querido amigo Byron López e irónicamente me mandó a la punta de un cuerno, me costó convencerlo de las expectativas, así que de mala gana asistió a la sesión a la que lo invité, y para completar el escenario, llegó tarde, pero fue tal la visión de él que inmediatamente empezó a trabajar, hoy gana más de $ 30,000 USD mensuales y su vida, así como la mía cambió.

Debo ser honesto, llegó un momento que me saturé, la gente me veía a una cuadra de distancia y se hacían a un lado, me decían “Omniman”, otros decían “Ay no, ahí viene Carlos, seguramente te va a hablar de Omnilife“, y así por el estilo. Tuve decenas de puertas cerradas en mi nariz, de gente que me atendía por cortesía mas no por interés, otros me compraban por compasión; otros aprovechaban las ocasiones para presumir de sus negocios frente a mí, haciéndome sentir muy mal, otros se burlaban de frente, otros sentían lástima, etc.

Una vez, en medio de una presentación, claramente escuché de una señora mayor que dijo: “¿qué hace ese joven tan preparado en Omnilife?, se está desperdiciando”. Debo reconocer que me impactó para mal, estuve deprimido un mes y repensando las cosas, así que decidí hacer un stand by, total, la red estaba hecha y ya ganaba lo suficiente para vivir bien, sin excesos, pero bien.

En ese tiempo de receso escribí mi primer libro “Clave Fénix: rompiendo el código de la esclavitud financiera“, me entregué mucho a la oración y francamente sentí que me desintoxiqué,  así que volví a mi vida de emprendedor y asesor de negocios, de este modo, recibí el encargo de un grupo de inversionistas para la creación de un multinivel de productos de bazar, la que a la postre sería la fresa del pastel de mi vida pues no había tenido la oportunidad de crear algo desde la planeación hasta la puesta en marcha.

Estuve en ese proyecto tres años, aunque me llamaron para sólo uno y al retirarme sentí que una de las etapas más satisfactorias y productivas de mi vida, en todos los sentidos, había terminado pues debía empezar con otra que me llevaría a niveles más altos, pero una vez más, desde cero. Los resultados financieros y de gestión de ese emprendimiento fueron arrolladores, tanto así que los expuse en un congreso internacional de competitividad y mis colegas, así como los asistentes se quedaron impactados.

… En todo ese lapso nunca faltó del cheque quincenal de Omnilife.

Como había escrito un libro y tenía dos más en ciernes, quería venderlos por internet, pero de internet sólo sabía enviar correos electrónicos, nada más, así que con suficientes ahorros para un año empecé a aprender cómo hacer negocios por internet.

Los negocios por internet son extremadamente cambiantes, por lo tanto, debes estudiar y actualizarte literalmente todos los días, y así, como los emprendimientos online que realizaba eran bien estructurados muchas personas me contrataron para que realice los de ellos, de esta manera empezó otro proyecto que no lo planeé, se trataba de MineGains Internet Marketing Developers, así que contraté a un grupo de diseñadores y webmasters que terminaron siendo de élite, todos crecimos.

Desarrollamos emprendimientos como Ocean Report Ecuador, Cómo vender por internet, My eBusiness Club, etc, etc., también creé mi primer eBook “Cómo vender por internet v.1.0”, fui entrevistado en la TV, en la radio, en medios impresos, etc., etc.

… En todo este lapso nunca faltó el cheque quincenal de Omnilife.

Este año, al principio tuve una de las más grandes satisfacciones profesionales de mi vida al certificarme como Google Partner, certificación que implica muchísimo conocimiento y experiencia (entiéndase dinero invertido y también perdido en algunos casos) en publicidad de Google. Lo digo con toda humildad y no me malinterpreten por favor: sólo una élite pequeñísima de la industria de internet es certificada por Google.

A estas alturas que sé cómo funciona internet para los negocios creo que es momento de regresar a casa, quiero llevar a Omnilife a un nivel mayor, quiero trabajar con una generación diferente, abierta al cambio, a la tecnología; quiero trabajar con personas que piensen como empresarios globales y sé que para el efecto tengo el apoyo de Jorge Vergara Madrigal, el fundador de Omnilife y mi coach personal, además es alguien a quien respeto muchísimo, quizás nunca lo sepa, pero cada vez que lo llamaba y contestaba mis preguntas, a cada respuesta la registraba, él me inspiró para cada uno de los emprendimientos que posteriormente a mis inicios en Omnilife logré.

…, y en todo este lapso nunca faltó el cheque quincenal de Omnilfe.
Ahora mismo tengo la opción (gracias al Dios Altísimo y a una red excepcional con un líder excepcional también como Byron López) de cobrar muchísimo dinero, lo suficiente para justificar trabajo y esfuerzo, inversión y tenacidad; es momento de regresar y no exclusivamente por el dinero sino porque considero que he cumplido un ciclo amplio de experiencias y conocimientos que puedo ponerlas en práctica en la empresa que jamás me falló y además para edificar a muchas personas con mi humilde opinión y experiencia.

Que Dios bendiga a Jorge Vergara, Omnilife, Byron López y a toda la maravillosa red que se ha creado en el tiempo.

Agradezco también a todos los líderes empresariales que están por ingresar para vivir la mejor etapa de sus vidas, así como yo estoy viviendo ahora mismo la mejor etapa de mi vida.

Hoy es el momento correcto, con la empresa correcta y en el lugar correcto.